miércoles, 8 de septiembre de 2010

En el campo de guerra, todos somos potenciales enemigos

Mucha gente opina sobre este tema. En los periódicos, la radio y la televisión se discute si el ejército debiera o no ser juzgado por disparar a una familia y matar a dos de sus integrantes tras pasarse un retén.

Que si esta institución es la única en México que respeta órdenes, que si los derechos humanos de los ciudadanos deben ser defendidos ante cualquier circunstancia, que arriesgan su vida todos los días y ante cualquier sospecha de enemigo, tienen o no derecho a defenderse sin previo ataque de sus supuestos contrincantes.

Entre todo este asunto, a mí, lo que más me ha sorprendido, son algunas opiniones de los civiles en las páginas web de los periódicos. No las típicas dudas respecto a por qué el conductor aceleró, o que de no haber sido narco se hubiera detenido, etc., sino comentarios como “mi apoyo INCONDICIONAL al ejército, ellos se lo buscaron por no respetar las señales”, o “mátenlos como perros” (refiriéndose a sicarios muertos).

Yo recuerdo que antes, cuando veíamos armas sólo en las películas o caricaturas, lo más preciado para las personas era la vida humana (a veces incluso malamente). Los derechos humanos eran la ley de leyes y eso incluía la libertad de no ser asesinados por acelerar tu auto o desobedecer la señal de alguna autoridad.

Ahora los mexicanos se enfurecen por ver una caricatura de su bandera baleada, pero dan su aprobación y apoyo al asesinato de un chico de 15 años y su padre, por el supuesto de que ellos, junto con su familia, eran narcos. Así es, tanto el matrimonio joven (cuyo esposo era el conductor), los padres de la chica, el joven de 15 años y los niños de 8 y 9 años, podían ser horribles traficantes de narcos. ¿O será que el ser familiar de un presunto criminal te hace merecer morir “como perro”? La indignación de un pueblo está puesta en las balas que aparecen sobre un símbolo, pero no sobre un adolescente y su padre (que cabe destacar, no era quien conducía el auto que no se detuvo).

Corro el riesgo de ser linchada si opino que, incluso los criminales, son personas cuyas difíciles circunstancias de vida, errores, situaciones traumáticas y malas decisiones, los llevaron hasta donde están. Una justificación no es, pero sí una realidad.

Hoy me asomé de paso a la sección de Seguridad Pública del periódico. Las cabezas de las notas decían: “Asesina a vecina tras discusión”, “Lo asesina a golpes en un minisúper”, “Encuentran un acuchillado en un auto”. La gente está enojada, sedienta de sangre, no cree en otro tipo de justicia que no sea la muerte y se ha convertido en lo mismo que buscaba evitar; reclama muertes a sangre fría, justifica asesinatos de inocentes y vanagloria a sus causantes por ser “los buenos” de la novela policíaca.

Lo cierto es que el ejército actúa en las calles como si éstas fueran el campo de guerra y ahora todos los que vivimos en ellas somos potenciales enemigos. La verdad es que ahora debemos temer a los malos, a los buenos y nosotros mismos, por la posibilidad de parecer malos y morir al instante, sin la oportunidad de explicar nuestros errores.

Ahora quieren hacer un “manual del ciudadano” para que aprendamos a comportarnos ante las señales de las autoridades. Me pregunto si en ese documento se especificará algo como “de no respetar estas indicaciones, lo más probables es que mueras ametrallado”. ¿O será que cuando un incidente igual vuelva a suceder, el “manual del ciudadano” fungirá como justificación para decir, como quienes opinan en los blogs: “ellos se lo buscaron por no respetar las señales, tan claras ahí, en ese papel"?

¡Fuera el ejército de las calles!..

lunes, 9 de agosto de 2010

Para sus 57

No deja de sorprenderme todas las cosas a las que los padres se enfrentan por sus hijos, grandes o pequeñas y aunque muchas veces ellos no lo sepan y nosotros menos, tenemos la fortuna de que algunas se queden en nuestra vida por un largo tiempo. Yo tengo una historia cuya imagen, en mi opinión, habla por sí sola:

Hasta antes de la preparatoria, cursé mis estudios en escuelas públicas, lo que siempre me ha hecho muy feliz pero poco bilingüe. Cuando me convertí en estudiante del sistema privado, la mayoría de mis compañeros tenían un nivel de inglés más alto que el mío. Para acabar pronto, yo no sabía más que las palabras y frases básicas, cada una regada por su lado y sin la capacidad de formar una conversación decente. Por alguna extraña razón el examen de diagnóstico me colocó en el nivel dos del idioma, pero a veces las tareas de mi clase sobrepasaban mi conocimiento y era frustrante.

Una ocasión tuve que leer un libro corto y simple que para mí era una odisea. Me dirigí entonces hacia la única persona que yo sabía que entendía inglés y que estaba dispuesta a ayudarme minuciosamente: mi papá.

La verdad (hasta ahora que veo hacia atrás me doy cuenta) es que, aunque claramente él sabía más inglés que yo, su conocimiento al respecto tampoco era mucho mayor al mío en aquél entonces y sí menor al que tengo ahora (que tampoco es la gran cosa). A pesar de esto recuerdo que tomó un diccionario inglés-español y se sentó a mi lado hasta que entrada la noche terminamos de descifrar el contenido de la historia. Muchas palabras él no las sabía, yo no sabía la mayoría. Duramos horas desmenuzando un libro que hoy podría leer en una, pero terminamos.

Seguido en mis días recuerdo esta historia y se me hace un nudo en la garganta. Me siento orgullosa y feliz de tener los padres que tengo; de que con todas las herramientas que han tenido a su alcance y a veces también las que no, siempre han estado ahí, sentados a mi lado con un diccionario que nos ayuda juntos a descifrar mi vida.

Muchas gracias por todo tu amor papá, eres parte esencial de mi crecimiento como profesionista y como ser humano. Feliz cumpleaños.

lunes, 19 de julio de 2010

Fortuito y afortunado encuentro =)

Hace algunos años descubrí gracias a la siguiente imagen (y luego mi búsqueda en Youtube) la relación entre Kevin Johansen y Liniers. Años antes de eso yo ya los amaba a ambos, así que esta fue una sorpresa muy bonita y feliz. Me encanta cuando me toca ser testigo de la mezcla entre ficción y realidad. Se los comparto:



A partir del minuto 1:23

miércoles, 14 de julio de 2010

This is my poker face

Los martes de póquer son de las mejores cosas que me han pasado este año. Escribo esto en el contexto de mi primer triunfo como ganadora del lugar uno (luego de mucho tiempo), justo un martes 13, pero no por esa razón.

Lo cierto es que nunca imaginé que un juego de apuestas que llega a destruir familias, ocasionar bancarrota y crear adicción, me dejaría tantos buenos frutos. No digo que no me haya ocasionado también los malos, prueba de ello es el dicho popular en mi familia que reza “no le hables a Adriana los martes en la noche”, los -1,050 pesos en el bolsillo de alguno de mis compañeros, o el destino augurado a aquél que se volverá loco esperándonos sentado en su mesa todos los martes. Sin embargo, no puedo dejar de destacar que tras mi sedentarismo como lesionada en grado uno, reírme de y con ustedes, ha sido de mis mejores formas de quemar calorías. Incluso, algún estudio afirma que gracias a ustedes tengo buena digestión, un escudo contra las alergias, menor riesgo cardiovascular y un sistema inmune bien matón, ¡ámonoooos!

La primera vez que fui partícipe real de la noches de póquer me encontraba entre puro muchacho guapo (y medio vulgar), apenada de mi escote, de mi forma lenta de repartir y del acordeón que me soplaba cuál era la mano ganadora. Los muchachos guapos siguen (cada vez más vulgares), los escotes de vez en cuando y la lentitud frecuentemente, pero el acordeón pasó de un papel a un celular, luego al cuadro de una sala y por fin a mi cabeza.

Ahora somos ya tres chicas lindas (a veces cuatro o hasta cinco) que gustamos de patear traseros, alburear, y a nuestra manera muy femenina, retar a nuestros contrincantes (¿y eso qué weeeey?). Aunque seguimos siendo las consen (creo), afortunadamente ya no contamos con la consideración de nuestros compañeros en aquel pensamiento oculto y compasivo de “es mujer, denle chance”.

Martes y siempre martes. Debo decir que algunos miércoles he sentido que no sobreviviré; también que he sido testigo de la caída de mis neuronas como hojas de árbol en otoño, gracias a algunas desveladas hasta las cuatro, cinco e incluso seis de la mañana. Esa tortura, sin embargo, ha valido siempre la pena. Los gritos por manos que no se pueden creer, las frases célebres, los temas de discusión, las canciones y las manos favoritas ;-), los eventos magnos, las chelas ingeridas, las alegrías de unos y los sufrimientos de otros, son cosas que me hacen no querer dormir.

He pasado del “no, gracias” y del “sí, por favor” al grito frustrado de “me lleva la chingadaaa” y al siempre sorpresivo “aaay cabrón”. He tenido alrededor de cinco celulares y una cartera (llámese también pompi postiza) a mi lado, fungiendo como amuletos. He ido del “Samantha” al “mami”, del "Gabriel" al “nene”, del "Berny" al “flaco”, del “Carlos” al “vampi”, del "Horta" a “Elhorta”, del “¿esa mona qué?” al “Lenteja”, y del “Maldo” al “pinche Maldo”, cantidad incontable de ocasiones. Me han dicho “Adriana”, “Ado”, “nenita”, “mija”, "pinche vieja loca" y “pinche maricón”, otras tantas.

Dentro de dos semanas, la noche del martes se convertirá en la madrugada del miércoles 28 de julio, y con gusto anuncio que ese día cumpliré un año de participar en las noches de póquer (¿escuché entrada gratis?). Temo tornar cursi este post, pero debo decir que sin duda han sido ustedes, mis amigos, lo mejor de esta experiencia; los culpables de que los insípidos martes (que no son ni inicio, ni mitad, ni final de semana), se hayan convertido en LOS martes; a quienes les cedo con gusto mis 50 pesos una vez cada semana; y quienes me han enseñado a reírme aunque pierda, calcular estadísticas de juego, y leer caras y estrategias ajenas. Gracias chicos y chicas, me han dado ustedes, puros martes de felicidá.




martes, 6 de julio de 2010

Apoyo a damnificados del Huracán Álex

No puedo decir más de lo que las noticias y las imágenes dicen ya. Estas cosas nos recuerdan lo frágiles que somos, pero bueno, unidos somos más fuertes. Les paso información sobre los centros de acopio en Nuevo León y una cuenta para depósitos en efectivo, por si quieren apoyar. También hacen falta manos en las colonias afectadas, por si alguno prefiere esta opción.

Apoya con:
  • Agua embotellada
  • Pañales para niños y adultos
  • Alimentos enlatados y abrelatas
  • Leche en polvo o tetra pack
  • Cobertores
  • Alimentos no perecederos
  • Utensilios desechables y servilletas
  • Productos de limpieza: detergente en polvo, bolsas de plástico, cloro, trapos, cubetas, y escobas
  • Artículos de higiene personal, jabón, papel del baño, toallas sanitarias, y cepillos de dientes

Centros de acopio

  • Oficinas Generales DIF Nuevo León
    Ave. Morones Prieto 600 Oriente
    Colonia Independencia
    Monterrey, Nuevo León
    Teléfonos (81) 2020-8400, 2020-8412, 2020-8308
    Horario de 9:00 a 19:00 horas
  • Almacén General DIF Nuevo León
    Aquiles Serdán 411 Sur
    Col. Buenos Aires
    Monterrey, Nuevo León
    Tel. (81) 2020-8716
  • DIF Municipales de Nuevo León

    Consulta el directorio de centros de acopio por región

  • Secretaría de Desarrollo Social
    Av. Churubusco 495 Norte
    Colonia Fierro
    Monterrey, Nuevo León
    Tel. (81) 2020-2181
  • Secretaría de Desarrollo Social
    Granado 403- A
    Colonia Coyoacán frente a Clínica Pemex
    Tel. (81) 2020-9262
  • Manos de Nuevo León
    Galeana y Diego de Montemayor
    Colonia Palo Blanco
    San Pedro Garza García
    Tel. (81) 2020-8399
    Horario de 9:00 a 20:00 horas
  • Centro de Bienestar Social Valle Verde (DIF NL)
    Níspero y Ciruelo
    Col. Valle Verde 1er. sector
    Monterrey, Nuevo León
    Tel. (81) 2020-8752
  • Estancia de Desarrollo Infantil Guadalupe (DIF NL)
    Serafín Peña y Pablo Livas
    Col. Guadalupe Victoria
    Guadalupe, Nuevo León
    Tel. (81) 2020-8757
  • Centro Estatal de Rehabilitación y Educación Especial (CREE)
    Lázaro Cárdenas 3701
    Col. Valle de las Brisas
    Monterrey, Nuevo León
    Teléfonos (81) 2020-8012 y 2020-8013
  • Cruz Roja
    Av. Alfonso Reyes 2503
    Colonia del Prado
    Monterrey, Nuevo León
    Tel. (81) 8375-1212
    Horario de 8:00 a 18:00 horas
  • Cáritas de Monterrey
    Francisco G. Sada 2810 Poniente
    Colonia Deportivo Obispado
    Monterrey, Nuevo León
    Tel. (81) 1340-2000

Depósitos en efectivo

  • Banorte
    Cuenta Número: 19
    Cuenta Banorte Cruz Roja Número: 0000000065

miércoles, 30 de junio de 2010

Make a mess Lyoness!

Gran recomendación musical: El primer EP de Lyoness, aquí. Vale la pena bajarlo y escucharlo.



viernes, 14 de mayo de 2010

La gota que derramó el vaso

Versiones distintas de dos de mis caricaturistas favoritos:


Liniers - Por Liniers


Alberto Montt - Dosis Diarias